19 de julio de 2011

Los nombres propios.

Hace tantisimos años atras cuando volviamos de un fin de semana de amigos en la costa nos cruzamos con Felipe.

Felipe era el nombre que le pusimos a un señor de unos 65/75 años. Acompañado por su señora caradeojete esposa que a partir de ahora se llamara Romualda.

Si Felipe aceleraba, Romualda la miraba con una cara de enojo mas que importante.

Imaginense que hicimos varios km viendo como Felipe nos pasaba, Romualda lo miraba con ojetesface y por ende apretaba el freno y lo pasabamos nosotros.

Mis amigos y yo que veniamos de descanso al ver esto nos reiamos mas de Romualda y de hecho nos poniamos a la par para reirnos no con ella sino DE ella.

Los otros dias que tuve que ir a una reunion por la zona de Almagro me reia porque encontre a un señor que estaba por entrar con su pareja a un telo y el muy pancho se pone a atender el celular justo en la puerta del albergue.

Cuando digo en la puerta, es in situ, en la puerta. Lo mas gracioso fue su gesto para habla, con su mano izquierda agarraba el aparato pero con su codo derecho lo apoyaba en la puerta, con un angulo de 45 grados al brazo dandole asi lugar a que pusiera su mano sosteniendo la cabeza.

Habra hablado por telefono unos 5 minutos promedio y veia como a la pobre mujer su cara de fastidio, desidia, enojo, sorpresa no se la sacaba nadie.

Y la verdad en este caso les doy la derecha a las mujeres.
Horas preparándose no solo exteriormente sino interiormente la salida con este "caballero".
Que la ropa que se pone que resalte sus atributos, que el perfume, que cosa decir para parecer mas femenina y miles de etcéteras mas para que un forajido te tire el plan al carajo. No solo con ello, te deja esperando en la puerta del telo porque se pone a hablar pelotudeces por el celular.
Si yo hubiese sido la señora en ese momento me hubiese dado vuelta e ido al carajo. que se haga una hermosa pajota a la noche con el celular pero ya se sabe que los patroes de los seres humanos por suerte son todos dispares.


2 comentarios:

  1. Si yo contara lo que me pasó alguna vez.... había quedado con el susodicho que él llevaba un vinito y yo las copas (o viceversa, ahora no recuerdo)así tomábamos algo mientras "charlábamos".
    Bueno, sorpresa fue la que me llevé cuando se bajó del auto con una bolsa "de las de hacer las compras" (???????????). Insistí en agarrarla yo, preferí que si alguien nos veía pensara que la piantadina que iba con bolsa de hacer las compras era yo y no él.
    No sé, tenía esas cosas que a mí me desorientaban tanto............

    (hecho real 100%)

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  2. Se ve que no tenía tantas como ella, ché.
    O tal la llamada del celular era "mejor programa"...

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